Cruzado

Cuando todo está destrozado y no quedan más que páginas en blanco y una cáscara vacía sin inspiración, tu única salida es utilizar tu mejor máscara y parecer convincente frente a un mundo que antes te alegraba, y que ahora solo te hace sentir mejor en la más cruda soledad.
Con cada paso sientes que te pesan más los pies, los arrastras, como si estuvieras anclado a la corriente del peor mar, que tira de ti para hundirte en su tristeza. Y te preguntas: ¿se estará bien en sus profundidades? Y es que no queda ningún otro rincón que te haga sentir bien. Ni nada que te motive. 
Incluso los colores han perdido su vitalidad. Andas por una calle gris, monótona, neutra. Donde las luces se han cansado de brillar con alegría; sabes que es así porque tú te sientes igual. Apagado. Incluso las personas que caminan por la misma calle sinuosa tienen la mirada vacía.
Os prometo que esa sensación es una mierda.

No saber encontrarte. 
Y mucho menos no saber 
si has llegado a perderte. 

Tu cabeza es un constante caos, invadida por tormentas y huracanes con nombres y recuerdos de los momentos en que fuiste feliz, cuando te sentías por completo y las luces brillaban iluminando cada rincón de tu alma. Pero ¿dónde ha quedado toda esa inocencia infantil? Ya solo quedan cenizas que no soy capaz de barrer. Ascuas, sentimientos pasados que arden, de todo aquello que para ti significaba un motivo para levantarte. En cambio, ahora lo es para quitarte las ganas. Te volteas en la oscuridad esperando que ese día pase rápido, para dar pie a otro día más sintiendo lo mismo, y otro, y otro... hasta que caes en el bucle de no esperar nada. Tan solo deseas que no queden más páginas en blanco que pasar, que se acabe ese maldito libro roto; roto por el pasado y que ahora arde por el presente. 

Empiezas a llorar en silencio.

Y es que nuestro peor enemigo es nuestra cabeza.
No somos sino nosotros quienes más podemos herirnos.

¿Cómo puede desgastarse algo que antes te proporcionaba felicidad... y ahora te la quita? 
¿Realmente fue lo que creíamos que era? ¿O tan solo fue un viaje?
Para mí, fue una vida entera. Y la repetiría una y otra vez si eso significa volver a sentirme como antes. Volver a verte...

Si lloro por amarte...
mis lágrimas son el galardón
por haberte conocido.

Da igual dónde estés. O con quién. Porque para mí, tú seguirás siendo aquel que una vez me hizo sentir...

Ahora subid el telón. Que he de interpretar mi mejor papel: un chico con grandes sueños esperando encontrarse. Antes de que el otoño pierda sus colores, como yo perdí mi inocencia.


-Broken Soul.

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