El Regreso de los Poetas
Reditus, -us: retorno, vuelta, regreso.
Poeta, -ae: poeta.
Poetarum
Reditus: El Regreso
de los Poetas.
Dicen que cuando te conviertes en la
inspiración de un poeta te vuelves inmortal porque éste te ha concedido toda su
vida en un solo instante. Sin embargo, ya no queda nada que regalar cuando la
cáscara del artista está vacía, ausente por la muerte de un viejo amor, el
llanto de un corazón roto o baladas tristes de trompetas.
A menudo tendemos a sentirnos rotos
en nuestro interior, con piezas que no encajan, fragmentos del corazón cargados
de recuerdos con los que nos cortamos cuando intentamos recomponerlo. Son
heridas que nadie sabe sanar por ninguno conoce la magnitud de nuestro dolor
cuando algo nos ha golpeado tan fuerte que no somos capaces ni nosotros mismos
de recomponernos.
Creo que nadie supera el dolor.
Pienso que tan solo nos acostumbramos a estar quebrados por dentro y
continuamos nuestro camino evitando rompernos más para intentar sobrevivir a la
crueldad del mundo. No existe una cura para dejar de amar a quien se le regaló
el corazón porque no queda nada que arreglar si no es el vacío. Cuanto más
insistes en dejar de pensar en alguien, el fuego de la habitación sin salida se
propaga y empezamos a arder en las picas de los poetas.
Los mayores artistas, en última
instancia, se componen de dolor. De recuerdos que se refugian en lágrimas, de
pasado. Todo ello les inspira cuando escriben porque es la única manera de
calmar su sufrimiento.
Nuestra cabeza se inunda
constantemente de palabras borrosas, del sabor de último beso, la última
mirada, el último abrazo, un te quiero que
estalla cuando recordamos el amor que fluía y ahora se ausenta. Acaban siendo
momentos que resbalan hasta llegar envenenados a nuestro corazón, enfermo y
cansado de amar y ser amado.
Lo más triste es darse cuenta
de que no importabas a quien amabas.
El tiempo se detiene, pero todo a tu
alrededor sigue su curso y tú no participas en la vida porque no tienes ganas
de romperte a cada paso que pronuncias o cada segundo que se te antojan años.
Por eso los artistas se refugian en sus sentimientos y crean lo que hoy conocemos
como arte. Bello en sí mismo, hermoso
en cada esquina… Pero también es el refugio de una persona herida. Valiente por
no rendirse frente a la muerte, pero débil por ser un sumiso del dolor.
Estoy lleno de recuerdos. Heridas
que cicatrizaron y otras que no tanto. Esa mala costumbre a la que nos
habituamos de volver a la cicatriz una herida de nuevo…
Soy
locamente un poeta que no recuerda su mejor poema por miedo a enamorarse de
nuevo. Seguramente tratara de cómo ser feliz o de cómo ser inmortal. De cómo
amar sin miedo o morir sin dolor. De arraigar los sueños que vuelan en globos a
nuestra cabeza y no dejarlos escapar para hacer hueco a una persona que tal vez
no lo merezca. No sabremos nunca a ciencia cierta quién nos quiere para siempre
y quién nos quiere siempre.
No
sirven las promesas en el tiempo, tan solo tienen valor aquellas que cumples en
el presente.
Quedarte
y no
marcharte.
Besarme bajo la lluvia y que no te
importe soportar las lágrimas de los días de plata.
No tener miedo de que nuestros
corazones se conozcan por el temor a perderlo.
Lo que llevo dentro es un invierno
sucio de sentimientos refugiados en la maleta de la imaginación y la fantasía,
esperando ver cumplirse algunos de ellas, tal vez como abrazarte por la espalda
sin que te lo esperes y saber que serás tú quien me reciba con un beso
azucarado, radiante por la ilusión de verme. Que también me eches de menos. Y
que sienta que puedo inspirarme por primera vez en un final feliz. Que los poetas
retornen con los sueños y fantasías cumplidas, con un corazón invicto y obras
de arte que no lleven el nombre de algún desastre.
Porque
el amor el recíproco.
“En amor a
dos.”
Quiero saber que en las tormentas ningún huracán
llevará tu nombre.
Quiero colgarme la victoria de que
te amé y aún sigo vivo.
Porque no hay mayor arte que sufrir
por amar y morir en el intento.
-Principito.
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